Estimulación de la movilidad
La inmovilidad implica un riesgo para la integridad de la persona, tanto a nivel físico como psicológico. Es la causa de muchos problemas sistémicos como la flebitis, el estreñimiento, el insomnio y las infecciones respiratorias, entre otros.
Uno de los sistemas más afectados es el sistema músculo-esquelético donde aparecen atrofias, rigidez y dolores que comportan inmovilidad y, en consecuencia, posibles problemas cutáneos.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LA INMOVILIDAD:
- Cambios posturales: Cambiar de posición a la persona cada dos o tres horas con ayuda de almohadas para disminuir la presión en las prominencias óseas.
- Utilizar dispositivos: Ayudarán a aliviar la presión y a prevenir problemas cutáneos (almohadas, taloneras, almohadas de agua, aire látex o silicona).
- Cuidado de la piel: Mantener la piel limpia y seca y garantizar una hidratación a través de la ingesta hídrica correcta y la aplicación de cremas hidratantes, evitando la ropa ajustada y las arrugas en la ropa de cama. Prestar especial atención a las zonas húmedas del cuerpo (pliegue ínter glúteo, sacro, axilas e ingles).
- Ejercicios físicos: Es muy importante que cualquier ejercicio físico se realice por indicación de un profesional de la salud. Existen dos tipos:
- Ejercicios activos: son los que puede realizar la persona por sí misma. Como cuidadores, deberéis estimularle para que los realice.
- Ejercicios pasivos: son los que precisan de la ayuda del cuidador. Los ejercicios les ayudarán a mantener la movilidad y evitar la rigidez, y es necesario que los hagáis con suavidad, sin provocar dolor.
CONSEJOS EN LA MANIPULACIÓN DE PERSONAS DEPENDIENTES:
- Asegúrese de que la movilización no esté contraindicada.
- Explique a la persona el movimiento que va a hacerle.
- Preste atención a las sondas y drenajes antes de iniciar la movilización.
- Mueva a la persona de forma suave evitando movimientos bruscos.
- Al mover a personas dependientes, sea consciente de que como cuidador está expuesto a sufrir lesiones que podrá evitar siguiendo estos otros consejos:
- Mantenga siempre la espalda erguida.
- Flexione las piernas y no la columna al levantar o movilizar peso.
- Separe los pies para tener más estabilidad.
- Contraiga la musculatura de los glúteos y abdomen antes de iniciar el esfuerzo.
- Busque soportes y asideros seguros.
- Empujar es mejor que estirar.
- Trabaje con la altura adecuada al nivel de las caderas.
- Tenga cerca del cuerpo la carga a coger.
- Si debe moverse entre dos personas, es necesario que se pongan de acuerdo (una dirige y da las órdenes).
- No olvide que si la persona atendida puede colaborar en la movilización, entonces pídaselo. Así será más autónoma.
- Si la persona es muy dependiente y dispone de medios como grúas, utilícelas, ya que le facilitará mucho su trabajo.
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